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Traducción de María Cordón y Malika Embarek. ®Si esto se prolonga un mes más, no creo que ni uno de nosotros logre salvarse. ̄ Con estas palabras termina el diario que Hanna Lévy Hass empezó a escribir un día de agosto de 1944 en el campo de concentración de Bergen-Belsen. Ella, una maestra en quien coexistían sentimientos y vivencias en tanto yugoslava, judía y comunista, una mujer que creía que el proceso histórico, la voluntad de las personas y la actividad consciente de éstas conducirían finalmente a una sociedad justa e igualitaria, había sido despojada de todo, humillada y vejada como ser humano. Y, aun cuando era consciente de cómo la bestia nazi intentaba reducirla día tras día a un estado animal, rodeada de rostros en los que podía leer el terror, el hambre y un miedo cerval, sacó fuerzas de flaqueza para no sucumbir a la desazón, para seguir siendo ella, una persona con dignidad.
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Diario de Bergen-Belsen, Hanna Lévy-Hass
- Lingua
- Pubblicato
- 2006
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- (Copertina rigida)
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- Titolo
- Diario de Bergen-Belsen
- Lingua
- Spagnolo
- Autori
- Hanna Lévy-Hass
- Editore
- Circulo de Lectores
- Pubblicato
- 2006
- Formato
- Copertina rigida
- Pagine
- 140
- ISBN10
- 8481096318
- ISBN13
- 9788481096316
- Serie
- Tag
- Saggistica, Tema stórico, Storia, Storie vere, Biografie, Autobiografie e memorie, Storia Militare, Seconda guerra mondiale, Olocausto
- Valutazione
- 4,55 su 5
- Descrizione
- Traducción de María Cordón y Malika Embarek. ®Si esto se prolonga un mes más, no creo que ni uno de nosotros logre salvarse. ̄ Con estas palabras termina el diario que Hanna Lévy Hass empezó a escribir un día de agosto de 1944 en el campo de concentración de Bergen-Belsen. Ella, una maestra en quien coexistían sentimientos y vivencias en tanto yugoslava, judía y comunista, una mujer que creía que el proceso histórico, la voluntad de las personas y la actividad consciente de éstas conducirían finalmente a una sociedad justa e igualitaria, había sido despojada de todo, humillada y vejada como ser humano. Y, aun cuando era consciente de cómo la bestia nazi intentaba reducirla día tras día a un estado animal, rodeada de rostros en los que podía leer el terror, el hambre y un miedo cerval, sacó fuerzas de flaqueza para no sucumbir a la desazón, para seguir siendo ella, una persona con dignidad.
